Christopher se quedó parado frente a Mikkel esperando su orden, esos desgraciados no podrían escaparse, tenían ya gente vigilando discretamente para no alertarlos..
— ¿Quieres que me encargue yo? —preguntó Christopher, dispuesto a vengarse de esos hombres por su jefe— o quiere que avise a la policía, usted dice que hacemos.
Mikkel lo volteó a ver, en sus ojos se podía notar la furia.
— Me encargaré yo mismo —dijo, decidido.
Lía, que pasaba hacia la cocina, se detuvo al escucharlo, el corazón le