Mundo ficciónIniciar sesiónLía gateó sobre la cama hasta sentarse al lado de él, con las piernas cruzadas. Tomó el manojo de papeles.
—Pero es cierto, estaba usando tu rostro y tu historia, no puedo lucrar con tu desgracia.
—Es como dijiste, la usarás de inspiración. Puedes amasarla, hasta que cambie completamente, hasta que quede como tú deseas.
—No puedo hacerlo…
—Hazlo. Me sentiré peor si sé que







