Mundo ficciónIniciar sesiónLía sintió como si se estuviera despidiendo.
—¡No la esperes despierto! —gritó Julieta y volvió a carcajear.
Lía la volteó a ver y le hizo señas con una mano para que hiciera silencio. Julieta borró su sonrisa de golpe, notando el miedo en el rostro de Lía.
—Te amo —dijo Oliver de repente—. Diviértete, te lo mereces.
Lía tragó saliva.
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