Mundo ficciónIniciar sesiónLía dejó de dibujar y volteó a verla. Erika hacía sonar como que el senador Foster era un hombre sencillo, humilde, que apoyaba a sus hijos en todo y no los presionaba. Ahora se preguntaba qué sucedió en realidad para que un hombre tan bueno arrojara a su hijo a la calle.
—Pero mira como es la vida, cuando Erika lo vio sin dinero, no titubeó en dejarlo —siguió comentando Julieta—. Creo que todo esto le ayud&oacut







