635. Lo que elijo recordar.
No doy el paso.
Esa es la única cosa que hago bien en ese momento.
No avanzo.
Pero tampoco retrocedo.
Y ese punto medio… se vuelve insoportable.
Porque todo en mí quiere moverse.
Hacia él.
Hacia esa respuesta.
Hacia ese vacío que empieza a tomar forma.
Kael está a mi lado.
Lo siento.
No me toca.
Pero su presencia… pesa.
Es lo único que mantiene algo de equilibrio.
—Névara —dice, bajo—. No lo sigas.
No respondo.
Porque no estoy segura de que eso sea lo que estoy haciendo.
No lo estoy siguiendo.