482. La calma posterior al incendio no es inocente.
No es la huida lo que nos salva, sino la forma en que permanecemos visibles después, porque desaparecer habría confirmado la lectura más cómoda, y así, cuando el eco del operativo comienza a filtrarse por los canales no oficiales y mi nombre reaparece asociado a palabras como cesión, entrega, desviación calculada, descubro que el verdadero escenario no está en los enclaves ni en los nodos, sino en la respiración contenida de quienes ahora intentan decidir cómo relacionarse conmigo sin quedar ex