101. Revelaciones en la penumbra.
La penumbra me envuelve como si fuese un manto áspero que no se despega de mi piel, cada sombra se alarga y me recuerda lo que acaba de ser revelado, lo que se me incrustó en la carne y en el alma con la violencia de una verdad que no pedí escuchar y que sin embargo no puedo desterrar de mí, porque ahora sé que mi sangre está unida a la suya, que el eco no es un simple poder que resuena entre mis venas, sino un lazo impuro y ardiente que me ata tanto a Meira como al Forastero, como si hubiéramo