Cap. 149 El Rouge Royale
Zúrich era un diamante gris bajo la llovizna. La sala de juntas en la torre de Samaniego Holdings, con vistas a los Alpes envueltos en niebla, estaba cargada de una hostilidad elegante. Los doce miembros del consejo, halcones en traje de seda italiana, esperaban a Lucius.
En la pantalla, conectados desde Singapur y Dubai, los rostros de otros cinco socios mayores completaban el círculo de escrutinio.
Lucius entró. No con la prisa desesperada del hospital, sino con la lentitud deliberada de un