Cap. 14 No solo estoy yo, querida.
La misiva que Alba recibió de Petra concertaba una reunión clandestina con el doctor Clemente. Él no era solo el médico a cargo; era un renombrado especialista en oncología infantil, un hombre con una carrera impresionante y, al parecer, sus propios motivos para actuar en las sombras.
Como siempre, Alba salió de su habitación a escondidas, deslizándose como un fantasma por los pasillos ya familiares. Se dirigió al patio lateral, una zona que parecía estar deliberadamente despejada de guardias.