Cap. 130 Pero hoy…
Esa mirada… realmente le partió el alma a Alba. Era una mezcla de anhelo, agonía y una desesperación tan profunda que parecía un hombre ahogándose.
—Lucius… —susurró Alba, su propia voz temblorosa.
—¿Qué te pasa? Hace días que… —quería decir 'hace días que no eres tú', 'hace días que te veo alejarte', pero no pudo terminar.
No hizo falta. Lucius se acercó. No con pasos lentos, sino con la decisión final de quien se lanza al vacío. Y antes de que ella pudiera reaccionar, la besó.
No fue un beso