Mundo de ficçãoIniciar sessãoDentro de mí, algo gritaba que era absurdo, que estaba cruzando todos los límites, que no podía seguir aceptando. Pero otra parte, la parte enferma que lo amaba, me decía que debía asentir, que debía ceder, que quizás complaciéndolo así algún día lo recuperaría de verdad.
Bajé la mirada, derrotada, y murmuré apenas: —Está bien… Lo vi sonreír levemente, satisfecho, como si todo estuviera en orden. Me abrazó y me atrajo contra su pecho, relajado, como si no acabara de encadena






