Aquellas palabras habían quedado suspendidas en mi mente durante el viaje, enterradas bajo el miedo, el cansancio y la necesidad urgente de sentirme segura en casa.
Me incorporé en la cama, con el corazón latiendo más rápido. Encendí el celular y volví a leerlo: “Isabela, fui a tu casa a buscarte y Rosa me dijo que habías salido de viaje. Necesito verte y hablar sobre los preparativos de nuestro compromiso.Te extraño. Quiero que regresemos a lo que fuimos.”
Ese “necesito verte” vibraba dent