Mundo ficciónIniciar sesiónNunca imaginé que una fiesta pudiera sentirse así, como un respiro después de tantos meses —o quizás años— de ahogarme en juicios, rumores y protocolos. A cada minuto que pasaba, la música sonaba más ligera, las luces parecían más brillantes, y yo me encontraba riendo como hacía tiempo no lo hacía.
Al mirar a mi alrededor, noté que ya nadie me observaba con ese desprecio hiriente. Ahora eran sonrisas, miradas curiosas, incluso comentarios amables que se colaban en mi oído. Era como si la






