Cap{itulo 44
Sobrepensar.
Eira tenía ese algo que Minhos no podía ignorar. No sabía nombrarlo con exactitud, pero lo sentía cada vez que ella se le acercaba con esa mezcla de inocencia y determinación, había algo en su aroma, en su voz, en su forma de mirarlo sin miedo… que lo hacían bajar la guardia.
Y eso lo enfureció cuando ella se acercó demasiado con esas claras intenciones de besarlo, no la dejó hacerlo, él pagaba para recibir placer, a las mujeres mas hermosas de todo Du Sang, porque e