Tomará Tiempo.
Aimunan
Me encontraba en la cama del hospital, con los brazos marcados por las vías y la mente flotando en una lucidez dolorosa. La madre de Jin-Sung había estado conmigo, pero yo no me sentía del todo cuerda. Me dio agua y se marchó, dejándome a solas con los fragmentos de lo que había sucedido en el ritual.
Recordaba el colapso. Una explosión externa obligó a los ancianos a acelerar el intercambio energético. Entrelazar dos mundos suele llevar tiempo, pero ellos habían vaciado sus propias reservas internas para forzar el cruce del diamante al otro lado. El cuerpo humano es energía pura, pero tiene límites; al agotarse, el sistema colapsa, las arterias se rompen y la vida se escapa por los sentidos. Los ocho aceptaron ese sacrificio.
Yo estaba allí, en un plano limitado, viendo cómo se desgarraban como lo hizo el padre de Nari. Mi fuente de energía es curativa; de niña practiqué transfiriendo ese flujo para evitar que los cuerpos colapsaran en las sesiones, y esta vez hice lo úni