Aimunan
El aire en la Plaza de la Asamblea era denso, saturado de una humedad que se pegaba a la piel como una advertencia. Se suponía que hoy era el nombramiento oficial como miembro del Concejo sin embargo, otras personas tenían sus propios planes.No había sido suficiente con la agonía de la laguna. Mi cuerpo todavía vibraba con el eco de los Korme cuando la familia Palacios —nuestros enemigos de estirpe, dueños de tierras y de una ambición podrida— irrumpió en el círculo sagrado. Traían a u