Alexander Lee
Qué fácil fue pensarlo, pero decirlo pesaba más que una tonelada de tierra. Mi vida estaba dando una vuelta de 180° sin previo aviso. ¿Cómo puedo llamar a esto que me inquieta por dentro, que quiere salir pero no sabe cómo? Tomé las llaves del auto y fui a buscarla.
Un hombre de negocios pensaría en su objetivo y crearía estrategias para alcanzarlo. Pero para esto no había un manual, no había orden. Eso me dejaba vulnerable. Me recordaba que debía dejar el control sobre mí mismo