Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol de la mañana se colaba tímidamente por las ventanas del aposento real, iluminando con suavidad el rostro pálido pero sereno de Arya. Aunque su recuperación había comenzado, el médico imperial insistió en que necesitaba al menos una semana de reposo absoluto para que el antídoto hiciera efecto por completo y su cuerpo recuperara fuerzas sin riesgos.
—Debes descansar, princesa Arya —la voz del médico imperial era un bálsamo, firme pero teñida de una amabilidad que Arion ag






