El Duelo Silencioso
La cena había comenzado. El lugar estaba cubierto de cortinas rojas, pesadas y suntuosas, que daban al comedor un aire de opulencia. Las paredes, adornadas con decoraciones brillantes, reflejan la luz de los candelabros, creando un aura de esplendor. Amaris se sentó en la silla a la derecha de Sir Kael Valerius, y con una pequeña señal, entendí que debía sentarme a su lado, en el lugar asignado para mi rango.
__Quiero que estés listo para sacarme de aquí__ susurró Amaris, m