El Reencuentro y la Semilla de la Duda
No hice escándalo ni el más mínimo gesto de indignación pública. Solo seguí caminando después de la cena, mis pasos firmes, aunque mi mente ya formulaba las palabras de la inminente confrontación. Tendría una charla con el Capitán De Nyx, y por Dios, sería extensa. El Barón Ery parecía no darle importancia a lo dicho por Ryker, seguramente pensando que era una excentricidad protocolaria del Capitán, o simplemente eligiendo ignorar la discordia en su mesa.