Reflexiones y Resentimientos
Amaris
Las luces del castillo reflejaban todo desde el lugar en el cual estaba, su candelabro colgaba como una joya brillante en el techo abovedado. Respiré hondo y me alejé de aquel pasillo, dejando atrás a las dos figuras que lo cruzaban: Ryker y Lady Elara. Mi vestido de seda rosa, suelto y de mangas largas, permitía que mi silueta se desvaneciera con gracia en la penumbra, lejos de su molesta cercanía. Aún recordaba el sermón que mi madre me había dado. No hacía