Luciana llegó a la casa de Chloe en el Upper West Side a las 7:15 PM.
El portero le sostuvo la puerta… pero no la miró a los ojos.
Una mujer en el lobby murmuró su apellido como si fuera un chisme caliente.
Y un tipo con traje demasiado ajustado, teléfono en mano, la reconoció con una media sonrisa incómoda.
—Lo siento. Te vi en Elite Manhattan.
Luciana no respondió. No porque no pudiera. Porque si abría la boca, todo lo de ayer volvía a salir.
Lilly ya estaba ahí, con una copa de vino en la man