Ecos de Libertad

Stefan estaba de pie junto a la pared de cristal de su penthouse, con el teléfono apretado contra su oreja. Su respiración se detuvo. Había estado esperando la llamada de Liam, la confirmación de que Cole había sido humillado, de que Luciana se había sentido sola en medio de los lobos.

Pero no era Liam. Era el juez supremo.

—Te escucho, abuelo —respondió Stefan.

La voz de Richard Vanderbilt cruzó el océano Pacífico.

—Acabo de salir de la gala en el Plaza. Tuve una reunión interesante. Muy iluminadora.

—¿Con los inversores? —preguntó Stefan, tratando de desviar la bala.

—Con Ethan Cole.

El nombre golpeó a Stefan. Cerró los ojos, sintiendo un zumbido agudo en los oídos.

—¿Por qué perderías tu tiempo hablando con ese don nadie? —escupió Stefan, la rabia filtrándose por las grietas de su control—. Si se atrevió a ir a la gala, debiste echarlo. Debiste mandarlo a la calle con la basura.

—Al contrario. Lo invité a pasar. Le ofrecí un trago. Y hablamos. De hombre a hombre.

—No es un hombre —
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP