— ¡No puede ser!— Su expresión de sorpresa delataba sus nervios.
La bandeja que traía en las manos cayó al piso,la comida quedó desparramada.
— Selene,mi amor.Me alegra verte después de tanto tiempo.
Ares, con el corazón en un puño y una mezcla de desesperación y amor profundo, se acercó cautelosamente.
Ella se quedó paralizada con las manos agarrándose el delantal.
El amor olvidado en un rincón,volvió a tomar forma ese día.
Ares la miró por unos instantes sin pronunciar palabra alguna.
Él sabí