Selene estaba sumida en un sueño profundo, cuando una serie de toques desesperados la despertaron. Se levantó sobresaltada y se colocó un abrigo sobre el pijama antes de correr a la puerta.
“¿Quién puede ser a esta hora?”
Un extraño presentimiento le invadió el pecho y un escalofrío recorrió su piel. Su mente trataba de procesar lo que podría estar sucediendo mientras se asomaba por el mirador.
—¿Quién es? —preguntó con voz temblorosa al ver a dos agentes de policía.
El teniente Ricci, un homb