El sol brillaba intensamente sobre las suaves olas del océano Pacífico, Ixtapa se mostraba en todo su esplendor.
Selene aplicaba protector solar a los trillizos cuyas mejillas rosadas se veían hermosas.
Lauren y Fiorella, con piñas coladas en las manos tomaban el fresco bajo las palmeras que se movían suavemente con la brisa marina, creando un ambiente de ensueño que invitaba a la relajación.
Los cómodos hoteles alineados a lo largo de la costa ofrecían vistas espectaculares, mientras que el a