La oscura y polvorienta calle con luces temblorosas en los faroles apenas lograban disipar la niebla.
Ares caminaba con paso firme y decidido, con su mente repleta de recuerdos. Cada esquina reflejaba ecos de un tiempo pasado en el que él y Selene habían compartido sus risas y sueños. Pero ahora, su camino era uno marcado por la distancia y la falta de perdón.
Habían pasado seis meses desde la última vez que habían hablado.
Ares respiró hondo mientras giraba en la esquina por la que tenía que