Eran momentos de felicidad,pero también de verdadero estrés para Selene.
Los trillizos ya habían cumplido un mes desde su llegada al mundo.
— Ya casi estamos listos,mis hijos cada día se ven más hermosos.
— Tienen a quien salir,su padre es guapo.
— Fiorella,¿por qué dañas el momento?,¿qué necesidad hay de mencionar a Ares?
Mientras vestía a cada uno de sus pequeños con ternura, sentía una mezcla de amor y ansiedad. Tenía que llevarlos a la consulta del pediatra.
—Vamos, mis amores —murmuró S