~ Christian ~
El desayuno en la propiedad de los Bellucci en el valle de Uco siempre había sido una comida solitaria para mí. Durante mi infancia y adolescencia, era raro ver a mis padres en la mesa. Los empleados mantenían una distancia respetuosa, y me acostumbré a comer en silencio, repasando mentalmente mis compromisos del día.
Excepto cuando Giuseppe estaba presente.
—¡Esto no es desayuno! —exclamó mi abuelo, mirando con desaprobación mi café negro y la tostada que apenas había tocado—. ¡En