~ NICO ~
Los días fueron pasando y las semanas también.
Al principio, medía el tiempo por el miedo.
Por el teléfono que podía sonar de nuevo. Por una notificación jurídica. Por un titular. Por un auto estacionado demasiado tiempo frente al edificio. Por la sensación de que la vida estaba apenas prestada.
Después, sin que me diera cuenta cuándo exactamente sucedió, comencé a medir el tiempo por otras cosas.
Por el horario en que Bella despertaba e iba directo a la cocina, descalza, con el ca