~ NICO ~
Los cuatro entramos al auto casi al mismo tiempo.
Bella se lanzó al asiento trasero, deslizándose por el asiento como si aquello fuera un sofá de casa —mochila pequeña en el regazo, cabello todavía medio aplastado de la mañana y la emoción sin filtro de quien no guarda ansiedad en el cuerpo.
—Cinturón —avisó Martina, automática, antes de sentarse bien.
—Ya sé, abu —respondió Bella, e hizo el clic con un suspiro dramático solo para actuar que estaba siendo "obligada".
Bianca cerró l