El paquete estaba sobre la mesa del despacho, aún sin abrir del todo.
Alejandro lo miró como si fuera una bomba. Dentro solo había una foto Polaroid de Mateo durmiendo en su moisés… tomada desde dentro de la mansión. La nota escrita a mano decía:
“La próxima vez no será solo una foto. La próxima vez será real. Retira todas las denuncias contra mí antes de 48 horas. O tu hijo desaparecerá para siempre.”
Lia estaba sentada en el sillón, con Mateo en brazos, abrazándolo como si alguien pudiera qui