Capìtulo 27: Ludo, juego en latìn.
Constanza se detuvo, la mirò con esos ojos llorosos y entonces pudo respirar, respirò como alguien que regresa a la tierra después de estar sumergida demasiado tiempo en el mar. De regreso a la casa pasó por una tienda de perfumes y objetos de belleza, ella sabìa que ahí podía encontrar justo lo que necesitaba, y asì fue, las instrucciones del agua de belleza decían una o dos gotas al dìa durante una semana. Despuès pasó por el mercado a comprar unas moras y apenas llegó a casa le ordenó a la c