Capítulo 53: Mermerala de higo y pan de Spagna.
-Cons....- sus ojos buscaron desorientados su cabello cobrizo entre las cuatro paredes que solo recibían oscuridad entre sus ángulos de 90 grados.
Constanza, quería decir su nombre completo y abrazarla cuando la hubiera encontrado en esa casa que ahora le parecía demasiado grande de tanto buscar. Primero se dirigió corriendo a la puerta, miró las huellas dejadas por las ruedas del carruaje, se siento culpable por un momento, pues seguramente era el mismo medio de transporte que lo había despertado, tenía que haberse dado cuenta en ese momento y correr e impedir la huida cobarde de su amada. Se negó, eligió hacer caso omiso a las pruebas contundentes de su partida constanza nunca hubiera sido tan cobarde, nunca hubiera huido lejos de él con su hijo en su vientre, no, esa no era la mujer que amaba.
- Francisco, basta, ya - Rebecca gritó por los jardines en donde aquel con quien había compartido tantos años de su vida estaba enloqueciendo.
-Rebecca- sus ojos azules estaban trans