CAPÍTULO 40: EL PRECIO DEL SILENCIO
Derek
Han pasado varios días desde que supe que Maddison desapareció otra vez, y esta vez no dejo pasar la información. No dejo que la rabia me nuble ni me dejo vencer por el orgullo. Algo en mí —algo visceral y primitivo— no me permite ignorarlo. Jared me lo dijo hace dos noches: “Evans está hospitalizada.” No tenía más datos, solo que Andrew la llevó de urgencia. Desde entonces, la ansiedad me consume por dentro como una maldit4 termita roedora. No puedo do