CAPÍTULO 168: LA MÁSCARA ROTA
Vanessa
El calor me golpea de forma brutal cuando mi espalda choca con el suelo empapado de gasolina. No alcanzo a ver qué pasó, solo siento que mi cuerpo se hunde en un infierno vivo. El fuego sube por mis piernas, por mis brazos mientras me devora. El dolor es tan atroz que ni siquiera puedo pensar, solo gritar.
—¡Ahhh! ¡Me estoy quemando! ¡Auxilio! ¡Alguien, ayúdenme! —mi voz es un alarido, desgarrada, más animal que humana. Cada bocanada de aire es humo y fuego