Esa noche volé lejos de los Estados Unidos junto con mi abuela y el padre de Bris, aun no podia creer que el estaria cuidandome, era un chiste que no dejaba de causarme gracia. Bajamos de la camioneta frente a la pequeña pero hermosa casa de la abuela de Bris.
—¿Que carajos es esto?, parece la casa de una bruja.
—Si, eso soy, y si eres la persona que creo, deberías largarte de mi casa porque puedes morir por un maleficio —Mary aparece entre los arboles causando que mi abuela se asuste.
—Por