El resto de tiempo que estuve con Bris no pude estar tranquila, no dejaba de mirar mi alrededor como si alguien me estuviera persiguiendo, pero estaba mas que seguro que el ruso no dejaría las cosa asi, el no era esa clase de hombres.
Siento como mi esposo me toma de las caderas cuando entramos a la pista de baile, se que esta haciendo esto para distraerme, pero al parecer nada esta funcionando.
—Relaaja el cuerpo, nena, no hha intentado nada y han pasado mas de dos horas desde que te interce