Mundo ficciónIniciar sesiónBerlín, Alemania
EmiliaNo aguanto más. Puedo escuchar el sonido de la voz de Konstantin desde el otro lado de la sala, incluso con el volumen bajo. Esa voz cargada de arrogancia, de superioridad, de la seguridad que le dio estar a la sombra del hombre más poderoso de esta ciudad. Esa maldita voz que se burlaba de mí cuando no era más que una pris







