Berlín, Alemania
Viktor
Siempre he pensado que, sin importar la época del año, el ambiente en cementerio siempre se siente frío y lúgubre, tanto que lo siento calándome los huesos, incluso con el sol asomándose entre las nubes grises. El viento silba entre las lápidas, arrastra hojas secas y murmullos de otros que, como yo, se sientan frente a la muerte esperando redención.
Me arrodillo frente a la tumba de mármol blanco. La limpio con la palma de mi mano, quitando la tierra húmeda que se adhie