Berlín, Alemania
Viktor
La habitación está en penumbras, solo iluminada por la débil luz que se filtra desde el pasillo. Estoy acostado en mi cama, con los ojos fijos en el techo, contando las grietas que apenas se distinguen en la superficie. Cierro los ojos. Respiro profundo. Intento concentrarme en cualquier cosa que no sea ella.
No funciona.
He intentado dormir. He dado vueltas en la cama durante horas, pero no logro aquietar mi mente. Cada vez que cierro los ojos, la imagen de Emilia apare