Berlín, Alemania
Emilia
Me siento rota, agotada y entumecida. Respondí los comentarios de Viktor por puro impulso, mas no con sentimiento. Cuando el médico dijo que podía regresar a mi habitación, experimenté alivio porque implicaba que podría refugiarme, al menos por un momento.
Y así lo hago. Tan pronto como ingreso a la habitación, camino hacia la cama, me dejo caer en ella y me cubro por completo con las cobijas, como si fueran una barrera para alejar el mal que me acecha.
Lo primero que