Mundo ficciónIniciar sesiónLorena.
Me aseguró que el joven y sus hermanas sean llevadas a una parte de mi palacio donde no le estorben a nadie, llamo al médico y espero pacientemente a su veredicto lo único que tienen es una severa desnutrición así que pido que traigan comida y me impresiona la forma en la que comen con tanta desesperación parece que esta es la primera comida sustanciosa que prueban en meses, cuando terminan de devorar la comida le pido a Elena que ayude a las niñas a bañarse, están tan débiles que no pueden mantenerse en pie dejándome a solas con Noé que no deja de verse los pies.
-¿ Tu nombre es Noe cierto?
-Así es su majestad.
-¿ Dime dónde están tus padres ?
-Mi padre fue un hombre que murió en la guerra hace mucho tiempo y mi madre murió este invierno de neumonía.
-Qué no se supone que si tu padre participó en la guerra deben de recibir una cantidad de dinero por su servicio.
-Es así pero por alguna razón dejaron de enviar el dinero y no somos los únicos hay varios que han dejado de recibir el dinero.
Eso no lo sabía, se supone que el conde Jay se ase cargo de eso, tendré que averiguar qué es lo que está pasando si no hubiera encontrado a estos niños Noe hubiera sido vendido como un esclavo y el poco dinero que consiguiera no hubiera sido suficiente para mantener a sus hermanas.
-¿ Noé qué sabes hacer ?
-¿ A qué se refiere ?
-Sabes algún oficio herrería, carpintería, cocina, jardinería.
-Antes solía ayudar a mi madre a cultivar flores en un prado cerca de casa pero dejamos de hacerlo cuando el dueño del prado se dio cuenta de lo que estamos haciendo.
-Entonces sabes jardinería, ¿ Verdad ?
-Supongo.
-Eso es excelente estoy buscando un jardinero de confianza ya que tengo un invernadero en el que no dejó entrar a nadie me servirían un par de manos.
Miro cómo los ojos de Noe se iluminan este se arrodilla y comienza a besar la falda de mi vestido tomándome por sorpresa.
-Se lo agradezco tanto su majestad, le prometo servirle hasta el último día de mi existencia.
-Por favor, deja de hacer eso, eso no es necesario.
Esto me hizo sentir muy incómoda, me despido de Noé después de que Elena ayudars a sus hermanas a bañarse y me aseguro que les den ropa adecuada a los tres, sus hermanas son muy pequeñas para ser sirvientas pero podrían hacer ayudante de cocina o ayudar a su hermano en el jardín además me enteré que no saben ni leer ni escribir tendría que enseñar a esas pequeñas niñas incluyéndo lo para que puedan tener una buena vida, con eso en mente me retiro a mi habitación donde tendré que hacer una lista de las cosas que tengo que hacer con esos niños pero al entrar a mi habitación alguien me toma de la mana por la espalda y me cubre la boca con la otra asustando me mucho pero comienzo a luchar por separarme del agresor lo golpeó en el estómago y le pido los pies para que me suelte pero me detengo al escuchar la voz de Gael, que diablos hace aquí y que pretende hacer, me calmo y por fin me suelta, me doy media vuelta y lo miro con molestia.
-¿ Pero que le pasa ? Casi me mata del susto. ¿ Por qué me tomo de esa forma ?
-¿ Donde estabas ?
-Fui al pueblo a dar una vuelta.
-Sabes que para eso me debes de avisar.
-¿ Usted me avisa cuando sale o me dice a donde va ?
-No pero yo soy tu esposo y no tengo por qué darle explicaciones querida.
-En ese caso le doy la misma respuesta.
-Tu no puedes estar saliendo sola es peligroso.
-En estos cinco años jamás le importo loq ue yo asia no sé por qué ahora me busca.
-Sera por qué ya no está asiendo tu trabajo.
Claro es por qué ella no se que le ve a esa mujer si es bonita pero no es la única mujer bonita del imperio, me cruzo de brazos y doy un paso al frente.
-Segun las costumbres de aquí la concubina debes de hacer trabajo aquí en el palacio no solo ser linda, estos meses yo lo e estado asiendo sola y decidí tomarme un respiro.
-No puedes, Rebeca no sabe hacer las cosas.
-¿ Y eso es mi problema ?
-No pero no puedes dejar tus debes así como si nada dale tiempo para que se acostumbre.
-Mas.
-Solo asme ese favor.
-¿ Y que ganaré a cambio ?
Gael me da una leve sonrisa y se acerca a mi quedando demasiado cerca para mí gusto intento dar un paso asia atrás pero el me toma de la cintura y me lo impide poniéndome algo incómoda.
-Si ases este favor por mi te daré lo que quieras.
Acerca su rostro al mío y tengo que voltear asia un lado para evitar que me bese, ase tiempo no me hubiera molestado pero ahora son los mismos labios que besan a esa mosca muerta de Rebeca.
-Le haré este favor si sale de mi habitación ahora mismo.
El rostro de Gael se desanima y por fin me suelta, llamo a mi sirvienta y le pido que le indique al emperador donde está la salida está duda pero al final Gael se sale por su propio pie, no se que le pasa por la cabeza ahora si se acuerda que mi.







