Mundo ficciónIniciar sesiónGael.
No soy tonto y comprendí rápidamente el plan de Lorena sí cree que molestándome de esa manera voy a ceder ante su capricho está muy mal me crié con otros tres hermanos que me hacían la vida imposible lidiar con una princesa caprichosa no será muy difícil para mí. En mi entrenamiento matutino me doy cuenta que mi asistente se acerca muy preocupado a la arena, le hago una seña a mi contendiente para que se detenga y poder prestar la atención a ese hombre que es muy eficiente y pocas veces me requiere. -¿ Qué es lo que ocurre Ferbunzón ? -Disculpe que lo moleste mi señor pero tenemos un pequeño problema, desde que la emperatriz se mudó al palacio del norte ha decidido que ya no hará el trabajo de ambas y hemos estado teniendo un pequeño inconveniente. -¿ A qué te refieres con el trabajo de ambas ? -Como usted sabe si el emperador tiene una concubina ella se debe de hacer cargo de ciertas cosas en el palacio no solo hacer fiestas de té y recibir invitados sino de cosas de importancia, la emperatriz ha decidido mantener su trabajo en conversaciones y tratos diplomáticos exteriores pero lo concerniente al palacio se lo ha dejado a leidy Rebeca y digamos que la señorita no es muy capas. -Ferbunzón siempre te he dicho que seas directo. -Si asi lo quiere la señorita Rebeca es una burra apenas sabe leer y no sabe gestionar las cuentas, hay cuentas sin pagar, no hay comida en el comedor para los sirvientes no ha sabido administrarlo, ni siquiera su tiempo libro. -¿ Desde cuándo Lorena ase esas tareas sola ?¿ Y por qué no me lo dijiste desde un principio ? se supone que Rebeca tendría que ayudarle con el trabajo de la emperatriz. -Lo iba a hacer señor pero fue el día que usted decapito al conde en palacio. -Sí, lo recuerdo. -Y no quise poner en el riesgo en mi vida pero necesitamos que la emperatriz vuelva a ser el trabajo para que esto siga funcionando si no usted tendrá que hacer más trabajo. Un suspiro cansado sale de mis labios para dejar mi espada y dirigirme al palacio del norte para hablar con Lorena, esa actitud tan infantil no es adecuada hay cosas que son delicadas y no quiero que se queden sin atender pero al llegar a sus habitaciones me informan que ha salido desde muy temprano al pueblo sin siquiera decírmelo se está tomando demasiadas libertades esa mujer no me queda más que esperarla. Lorena. Se siente tan bien tener un día de descanso, tenía meses que no tomaba uno, hoy después del desayuno decidí salir a dar una vuelta por el pueblo y despinfarrar el dinero de mi esposo de todos modos también es mío y hace mucho que no tengo algo nuevo, entro a una librería y señalo un estante qué es el primero que veo. -Me llevare todos. Pago los libros pero cuando los están empacando siento que los ojos se me salen de la sorpresa los títulos de los libros son para parejas, de adultos, creo que debí miras las cosas con mayor detenimiento antes de comprarlas ahora los vendedores pensaran que son una degenerada, salimos de la librería y mejor me dirijo a las tiendas de ropa donde compro los vestidos más caras y con piedras y detalles que tienen incluso le compro cosas a Elena qué al principio se negó pero al final las compre para ella, caminando por las calles veo algo que me desagrada demasiado, en este lugar la venta de esclavos esta prohibida desde que Gael tomo el trono pero aun así hay algunas personas que no lo entienden, esta un hombre claramente vendiendo a un joven castaño que se ve delgado y sucio, me separo de Elena sin decirle nada, me enfurece que se atrevan a vender a una persona como si fuera un objeto, me detengo frente al hombre espantando le a un comprador que al verme huyó. -¿ Que cree que esta siendo señor ? Miro con molestia al hombre que se pone nervioso y comienza a sobarse las manos delatando su estado. -Solo estoy ayudando al joven a encontrará trabajo. Miro al joven que esta mirando al suelo. -¿ Tu estas buscando empleo ? -Si señora, mis hermanas están enfermas y necesito el dinero para comprar medicamento. Tal ves lo que está diciendo es mentira para no meter en problemas a esta rata pero llegare al final de esto. -Quiero que me lleves con tus hermanas. -Disculpe señorita pero no se lo puede llevar. -¿ Por que ? ¿ Quién me lo va a impedir ? Soy la emperatriz Lorena de Burdeos y tengo la autoridad para llevarme a este joven y a usted a los calabozos si así lo deseo. El hombre retrocede y el joven se arrodilla frente a mí. -Levántate y guiame. El joven lo ase y me comienza a guiar por el pueblo, Elena me sujeta la mano con fuerza y se inclina a mi oído. -Mi señora cree que esto sea prudente, estamos entrando a los barrios bajos. -Lo se pero quiero comprobar algo. El joven nos lleva asta una casa de madera qué parece que en cualquier momento se acera, la puerta está sobre puesta nos deja pasar y miro con mucha tristes que en la casa no hay muebles y sobre una manta vieja hay dos niñas de diferentes edades que se miran verdaderamente enfermas, el joven se inca al lado de ellas y les acaricia el cabello. -Noe, volviste, ¿ Encontraste trabajo ? -No Berenice. Tengo que aguantarme las lágrimas y morderme el labio para no ceder antes mis emociones, decido llevarme al joven y las niñas al palacio para que sean atendidas y que el joven tenga una vida más decente.






