Capitulo 6. Almuerzo 2

Poco después llegaron al restaurante y él la ayudó a salir del auto como un atento caballero. La condujo con un apoyo sutil de su mano tras su espalda, a través de la acera hasta la puerta de entrada del que parecía ser un lugar muy fino y elegante, así como caro.

Cuando entraron el maitre lo reconoció enseguida y le dispensó una sonrisa dando cuenta de que efectivamente, el tiburón blanco de los negocios frecuentaba de manera asidua ese lugar. Los llevaron a una hermosa mesa de blanca mantelería y fina platería. Las copas eran de cristal. Todo gritaba alos cuatro vientos que saldría una fortuna comer en ese lugar.

— Seguramente durante el almuerzo podremos conocernos mejor — murmuró él llamando la atención de Brandy un poco mientras la conducía a la mesa. Pensó que con lo anterior lo habría espantado, pero evidentemente era un hueso duro de roer.

Al llegar a la mesa, la ayudó a sentarse de forma caballerosa también. Nada delataba en él al depredador que en realidad era, en ese juego de seducción del gato y el ratón dónde él estaba desplegando todos sus encantos para que ella cayera sin más en sus redes de seducción.

De golpe se dió cuenta de que estaba cansada. Ese dia había pedido un permiso especial en el colegio de hipoacúsicos dónde daba clases en lenguaje de señas. Entre eso y las corridas a lo de su madre, venía agotada. Su cuerpo le estaba empezando a pasar factura. Había perdido peso y ella, que amaba correr, muchas veces se encontraba sin fuerza o energía como para ir al Central Park.

Y la verdad era de que a pesar de que le pareció divertido todo eso hasta hacía unos momentos, en ese mismo instante quería irse de allí huyendo. Preferentemente a su apartamento a dormir.

—¿Señorita? — le preguntó él camarero.

— Perdón no presté atención... — el hombre estaba esperando para tomar el pedido y ella no había visto el menú todavía.

— Si quieres puedo pedir por ti — ofreció el playboy arrogante, con una sonrisa de Colgate.

Ella levantó la vista hacia él y volvió a bajarla de inmediato, sin mediar palabra. Iba a rechazar su oferta pero quería terminar pronto con eso.

Allí estaba él, todo engreído y prepotente...

— Ok, está bien —dijo finalmente, y le devolvió el menú al camarero.

—Aquí la carne es muy buena, también las pastas lo son...— comentó Matt

Ella se encogió de hombros.

— Está bien, me da igual...— cualquier cosa con tal de terminar lo antes posible contigo y huir de aquí, pensó aunque sonrió de manera forzada para no delatar sus pensamientos con ningún gesto de su cara.

El camarero regresó poco después y Matt le pasó la orden. Pidió un vino caro para acompañar la comida, como era de esperar.

Ella revisaba su celular, distraída. Lo ignoraba completamente. Y a Matt no le gustaba ser ignorado, de hecho nadie lo hacía.

— Y cuéntame , que haces de tu vida ¿compras, salón, spa, lo usual? — le preguntó amablemente.

Ella casi larga una carcajada pero se contuvo. Ese hombre evidentemente tenía una opinión muy pobre de las mujeres si creía que lo único que podía hacer productivo era estar de shopping pero como a ella le importaba un carajo lo que ese hombre pensará de ella le siguió el juego.

—Sí, lo usual —le dijo en un tono de

indiferencia—. Y sacó fotos para I*******m, soy influencer...cosas de ser hija de un hombre con dinero... — le dijo con cara inocente.

Si, dinero que había robado de SU empresa, pensó Matt con ironía.

Fue salvada por la campana...de comida.

El camarero trajo la comida y ella sintió un gran alivio de no tener que responder más a las preguntas de Matt. No tenía ganas de seguir lidiando con él en ese momento.

El empresario le llenó la copa de vino y chocó luego su copa con la de ella en un improvisado brindis titulado "Por Nosotros". Como si hubiera algo entre ellos, Jajaja. Brandy tomó los cubiertos y atacó la comida, sin recordar la última vez que había comido.

—¿Cuál es tu película favorita? —le preguntó él un rato después.

— Mmm no sé si tengo una en particular aunque hay una comedia romántica vieja que me gusta mucho se llama "La cosa más dulce" es con Cameron Diaz...— dijo ella impulsivamente.

— Eres una romántica...

— Bueno también he visto Orgullo y Prejuicio Zombie...— le contestó ella y se encogió de hombros haciendo que Matt largar una risa.

— ¿Así que te gusta el señor Darcy? — finalmente preguntó él alzando una ceja mientras metía un trozo de filete en su boca.

— Mmm no en el principio de la historia — contestó ella mientras cortaba su filete a su vez — . Desdeño la arrogancia en un hombre...— admitió — .¿Y tú, cuál es tu película favorita? — preguntó ella picada en su curiosidad.

— También es vieja...Gladiador — confesó él.

— Típico...a la mayoría de los hombres les gusta esa película — bien de cavernícola machista, pensó ella.

— ¿Tiene algo de malo??? — inquirió él, intrigado un poco por su respuesta.

— No, solo digo...— ella se encogió de hombros indiferente. Realmente no iba a explicárselo.

Él siguió preguntando cosas de su vida, así que

también le contó que escribía, mayormente poesía. Y le gustaban las novelas de todo tipo.

Él por su parte le dijo que el trabajo le dejaba poco margen para leer más que algún informe de la empresa o lecturas relacionadas con las finanzas o los mercados. Aunque en vacaciones leía libros de historia. Que esos eran los únicos que leía y sus favoritos.

Cuando terminaron de almorzar, ello dejó los cubiertos sobre el plato y se dió cuenta de que prácticamente había comido todo. A pesar de su impresión inicial no fue tan mala la comida

...o la compañía, y el tiempo transcurrió sin que se diera cuenta casi.

Sin embargo, considerando su anterior conversación en el vehículo, creyó que todo quedaría ahí... Al estilo "lo que pasa en el almuerzo queda en el almuerzo", pero lo que Brandy aún no sabía es que Matt tenía aún un par de ases bajo sus mangas...

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