Mundo ficciónIniciar sesiónBrandy debió reprimir sus deseos de contactarse con Matt los primeros días.
Se sentía triste y deprimida y no entendía porqué. Se suponía que debía estar feliz de que no requiriera su compañía sexual pero con pena se dió cuenta de que lo extrañaba... más allá del sexo...y de que evidentemente no era algo recíproco. Sino él la llamaría o algo.
Al quinto día de no tener ninguna noticia de Matt pasó algo horrible. Su madre murió, mucho antes de lo que había anticipado.
Entonces pensó que Matt la contactaría de alguna manera. Pero tampoco ocurrió. Y se sintió tan terriblemente sola...
Trish y Pablo estuvieron presentes durante el servicio y la acompañaron.
Pidió unos días en la escuela. Su padre...era como si estuviera y no estuviera. Si alguna vez había sentido algo infimo por su madre en ese proceso terminó de confirmar no solo que no había sentido nada por su madre, sino por ella tampoco ya que apenas la tocó o consoló durante en entierro o el servicio...¿ Qué clase de padre hacía eso???
'Uno que era capaz de entregar a su hija a su enemigo para saldar su deuda', pensó con una mezcla extraña de ironía y tristeza.
Al día siguiente del servicio fue por las oficinas.
Entró con mala cara y le revoleó una copia del contrato que había firmado con Matt sobre la mesa.
— Ni un día de duelo fuiste capaz de tomarte por ella — Brandy agitó su cabeza y sonrió triste —. Honestamente no se porqué me extraña...
— ¿Qué es esto ? — dijo el hombre agarrando la carpeta con curiosidad.
— Es tu maldita salida...tu salvación ¿no era lo que querías acaso ? ¿ no fue por eso que me entregaste en bandeja de plata a ese hombre???
— ¿ Firmaste un contrato? — le dijo extrañado.
— Por supuesto...no pensarías que iba a quedar atada por la eternidad como esclava sexual de ese patán — rió con ironía por su cara de sorpresa — No puedo creer, ¿realmente tanto así me subestimaste eh? Que idiota fui siempre...siempre intentando que vieras algo un mi, que me quisieras en el fondo...— la joven se tomó el puente de la nariz con los dedos pues le dolía un poco ma cabeza —. El acuerdo se cumple con el fallecimiento de mamá, eso significa que ya no le debes nada a Matt...ni yo tampoco...— hizo una pausa —. Iré a nuestra casa en los Hamptons por última vez...y luego no quiero volver a verte nunca más en mi vida...— escupió con asco.
— No olvides que soy tu padre — le respondió el hombre ofendido por su actitud y su tono.
— Tú no eres mi padre...un padre nunca entregaría jamás a su hija como parte de pago a su enemigo...tú eres mi progenitor, apenas un donante de esperma...Nunca te has comportado como padre y ésto fue la gota que derramó el vaso...sin mamá ya no nos une NADA. Luego de mi regreso, estaré para la lectura del testamento que el abogado me dijo que se hará en una semana y eso es todo...
— Entiendo — dijo su padre y asintió — Por cierto. Gracias por esto — completó su "padre" sonriendo con malicia.
— No lo hice por ti infeliz, lo hice por mamá...pero ahora mamá ya no está... — su voz se quebró...se sentía tan sola, tan dolida. La única familia que realmente tenía en su vida se había ido para siempre.
Unos días después, Matt regresó y lo primero que hizo fue ir hacia la empresa. Allí se encontró con el padre de Bambi, de hecho fue a su oficina directamente.
— Matt que placer que estés aquí...— el hombre sonreía complacido, demasiado complacido para el gusto de Matt. Quizá debió ir primero con su Bambi, pero supuso que estaría dando clases...
Matt se sentó frente al tipejo.
Éste le extendió una carpeta.
Matt la agarró, la abrió y vió la copia del contrato que había firmado con Brandy.
— Me parece que no entiendo — dijo frunciendo el ceño.
— Admito que yo al principio me sorprendí de que mi hija te hiciera firmar algo como ésto...y aceptaras claro — hizo una pausa y se percató de que Matt lo miraba sin entender— Ahhh creo que no sabes las novedades aún, cierto que tú asistente se fue contigo y quedó alguien más... — como si él no lo supiera —... lamentablemente mi pobre esposa falleció en tu ausencia, así que ya verás, no tengo ninguna deuda contigo ...ni mi hija tampoco por supuesto...
El joven empresario sintió como si le hubieran tirado un balde de agua fría. ¿Había fallecido la madre de Bambi? ¿Cómo no se enteró de eso?
— Ya veo...ahora entiendo tu felicidad bastardo...
— Como está establecido en el contrato que tú y Brandy firmaron, mi hija ya no tiene ejemmm "obligaciones" contigo...y mi deuda se da como saldada también luego del fallecimiento...
Matt asíntió con el rostro duro.
— ¿Tu hija? ¿tu hija???. ¿ Ahora recuerdas que es TÚ hija?. ¿ Qué clase de hombre entrega a su propia hija para saldar una deuda de un desfalco? — le dijo con rabia.
— Jajajaja ay Matt, ¿tú crees que tienes más ética y moral que yo? ¿allí juzgándome desde tu pedestal del gran tiburón de los negocios??? — le dijo y lo miró con desagrado y se acercó —. La misma clase de hombre que acepta a una chica en forma de pago , así que quita esa mirada de tus ojos ... tú no eres mejor que yo...
Matt trabó su mandíbula. Pues quería matar al hombre. Los nudillos de la mano que sostenían el contrato se pusieron blancos.
—¿ Como obtuviste esto?
— Después del entierro de mi finada esposa, vino ella y me lo dió personalmente. Estaba feliz de que todo hubiera terminado...
Matt asintió con la cabeza.
— Quiero que tomes tus cosas y te vayas de la empresa — gruñó Matt .
— Tú no puedes echarme...
— Te pagaré el triple de lo que valen las acciones — ofreció el tiburón —. Con ese dinero más lo que te haya dejado tu esposa será más que suficiente para irte con los bolsillos abultados...No quiero ver tu cara nunca más en mi vida...
— Qué extraño, ella me dijo exactamente lo mismo...
Matt alzó su ceja, todo eso no estaba en sus planes y era definitivamente un trago amargo.
Se levantó del asiento. Evidentemente Bambi estaba feliz de sacarlo finalmente de su vida.
— Puedo imaginarmelo perfectamente viniendo de ella...— exclamó Matt, se dió vuelta y salió de allí cerrando la puerta con inusitada fuerza.







