Capitulo 24. Cobarde

— Es la tercera vez esta semana que la pobre chica sale llorando de la oficina — dijo Clark entrando y sentándose frente a Matt, refiriéndose a la secretaria japonesa que tenía su jefe allí. Estaban en Tokio hacía casi tres meses — Por el amor de Dios,¿ que te pasa?. Si fueras otro hombre diría que te falta sexo...— exclamó exasperado y Matt clavó sus ojos en él serio —. Ah pero esto es peor de lo que yo había imaginado...— Clark se levantó y caminó hacia la ventana — . Creí que tu humor mejoraría con el tiempo pero todo lo que hace es empeorar...y no entiendo el porqué...— exclamó girandose y volviendo su vista hacia él —. Pero ahora entiendo el porqué de el...

Matt siguió tecleando haciendo caso omiso de las palabras de su mano derecha.

— Por lo menos podrías tener la deferencia de decirme algo, ¿no?— acotó molesto.

— No sé que quieres que te diga Clark...

El hombre más joven se acercó.

— Si quieres, puedo contratar algún servicio de señoritas no sé...

Matt suspiró enojado y lo miró serio.

— ¿Qué carajos, acaso dudas de mi capacidad de conquista??? Yo no necesito una puta — espetó Matt ofendido.

— Realmente Matt — dijo Clark alzando sus palmas y sentándose nuevamente — No sé que pensar ya... ni que necesitas, pero ésto no puede continuar así...

— De verdad, no tengo tiempo para esto...

— ¿Desde cuánto hace que no tienes sexo...?

— No es de tu incumbencia...— gruñó él tiburón.

— Lo es porque está afectando tu desempeño y el de la gente que tiene la escasa suerte de trabajar contigo ¿o acaso no te das cuenta?. Parece que todos tuvieran miedo de estar a tu alrededor por tus reacciones violentas...

Fue el turno de Matt de levantarse. Fue a buscar un trago. Nunca pensó que Brandy iba a afectarlo tanto...el maldito de Patrick había tenido razón, lo de la chica era más que un polvo eventual.

— Sabes, cuando fui a la universidad lo hice con una beca...tenía un excelente promedio y me rompí el lomo para ello...

— ¿Y eso que tiene que ver con esto???— exclamó Clark mirándolo sin entender.

Matt tomó un trago de whisky. Se dió vuelta y lo miró.

— ¿Quieres tomar algo???

— Nooo...y ve al punto por favor...

— Brianna Betancourt...nunca más supe de ella... era una joven nacida y criada en Nueva York, de una buena familia...de dinero...no de las más adineradas pero si pudiente...me enamoré de ella perdidamente...fue la única vez que le abrí mi corazón a una chica...— dijo con la mirada perdida terminando de beber y apoyando luego el copón en la mesita.

— ¿Yyyyyy???

— Cuando le declaré mi amor se rió. Dijo que yo era un chico dulce pero no tenía nada para ofrecerle...— Matt dejó salir el aire de sus pulmones —. Es que yo no tenía dinero en ese momento y ella buscaba eso...

— Igual que cientos de mujeres y hombres...— dijo Clark subiéndose los lentes.

— Sí es cierto — admitió Matt —. Pero yo realmente la quería...o eso creía en ese entonces... después de eso dejé de verla...seria pobre pero tenía orgullo...— el empresario se encogió de hombros.

— Mira, sigo sin entender que está ocurriendo...y si no entiendo no puedo ayudar...y tú me contrataste para eso...

— Brandy Sanders...

— ¿La hija de Nelson??? ¿Qué hay con ella?. Pensé que habíamos llegado a algún tipo de acuerdo para que él abandonase la empresa aunque nunca entendí porque me mantuviste al margen del trato...

Clark lo miró frunciendo el ceño y de repente sus ojos se iluminaron.

— ¡TE ACOSTASTE CON ELLA! ¡ ES ESO!

Matt asintió con su cabeza y se volvió a sentar.

— Llegamos a una especie de acuerdo con ella primero, por lo de su padre, de hecho firmamos un contrato...ella me...estemmm...bueno estaríamos juntos hasta que su madre falleciera, era lo único que le importaba a ella...que su madre estuviera bien, lo de su padre no le importaba...

— TE ENAMORASTE DE LA JOVEN — dijo Clark y lo señaló con el índice, azorado.

— Yo pensé que era solo sexo, pero cuando falleció su madre y ella de alguna forma me dió a entender que no quería saber más conmigo...no sé, me molestó...luego vinimos a Japón y supuse que era cuestión de tiempo para olvidarme de ella...pero traté con otras mujeres y...bueno no sé que me pasó...— dijo cohibido, porque no había logrado que se le parase con otras luego de su Bambi.

— Pero si la amas,¿ porqué no la buscas?

— Intenté llamarla pero me da desconectado...creo que cambió de teléfono... aparte las mujeres como ella son frías y calculadoras...todavía estaba caliente el cuerpo de su madre cuando sacó a relucir lo del contrato...

— ¿La viste en ese entonces???— preguntó Clark.

— No, me lo comunicó su padre...

— ¿Y tú confías en ese hombre??? — replicó su asistente alzando una de sus cejas.

Matt se quedó mirando a Clark en silencio.

— A mí me pareció una joven...no de la clase de mujeres como tu compañera de universidad, parecía una chica sencilla ¿realmente crees que es así como esa mujer que describes?

— Mmm no lo sé...era virgen cuando estuvo conmigo la primera vez y ella era...especial ¿sabes? Daba clases en un colegio para hipoacusicos...

— ¿Sabes lo que creo? — exclamó Clark y se levantó, esta vez para irse —. Creo que te enamoraste de ella...no te dejes llevar por prejuicios y heridas del pasado amigo — dijo y lo miró elocuente — . Por lo que me has dicho, ésta mujer es diferente... pero creo que tu miedo al rechazo no te permite ver la realidad...

Clark estaba por abrir la puerta cuando lo miró por sobre su hombro para decir lo último.

— Es extraño...nunca creí que fueras un cobarde...

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