—Bien —dijo al fin—. Entonces lo hacemos por fases. Tú te quedas aquí unos días, no puedes quedarte estática mucho tiempo en el mismo lugar, te recuperas por uno o dos dias, yo retiraré el dinero, mandaré a hacer pasaportes nuevos y salimos del país. Conseguiremos aliados que también quieran su destrucción y averiguamos para qué sirve el elixir.
Margaret asintió, y por un instante su rostro se suavizó.
—Una cosa más —susurró—. Si Dante ya sabe que estoy embarazada hará su próximo movimiento