—Súbete —ordenó, sin mirarla mucho, como si no quisiera mostrarse afectado por lo hermosa que se veía.
—¿A dónde vamos?
—Ya verás. Acércate.
El saca una caja de terciopelo y de esta un hermoso collar de diamantes y unos aretes hermosos a juego.
—¿Qué? ¿Porque me das eso?
—Para que te veas más a mi nivel. No me gusta que te veas tan sencilla.
Ella lo mira como si quisiera matarlo. El le entrega un folio con toda la información que necesita que ella maneje antes de llegar.
Llegaron a un l