Amelie Manson
Los días posteriores fueron un calvario repetitivo. Junto a Soraya apenas lográbamos rastrear movimientos turbios dentro de la compañía, pero nada claro, nada que pudiera entregarnos una pieza sólida del rompecabezas. Quise pedirle explicaciones a Damián, encararlo de una vez, pero no tenía idea de en qué bando estaba ese imbécil. Si lo confrontaba ahora, quizás lo único que conseguiría sería ponerlo sobre aviso, y entonces, junto al cerdo de Lorenzo, serían capaces hasta de acaba